Brasil Distancia entre asientos centra debate en sector de la aviación brasileña
August 14th, 2007Una crisis del sector aéreo de Brasil, agravada con la muerte de 353 personas en dos accidentes en menos de un año, fue reducida hoy a un debate entre las autoridades de aviación civil sobre el espacio que deben tener las sillas de los aviones.

En una esquina se ubicó el nuevo ministro de Defensa y responsable de la aviación civil, Nelson Jobim, quien dijo que mide 1,90 metros y pide más espacio entre las poltronas.
En el otro se plantó el presidente del organismo regulador independiente Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) Milton Zuannazzi, quien mide 1,70 y argumentó que el problema del espacio afecta apenas a 5,0 por ciento de los pasajeros.
Jobim pidió a las empresas aéreas que aumenten de manera urgente el espacio entre las poltronas.
Pero el patronal Sindicato Nacional de Empresas Aeroviarias advirtió que esa medida obligará a elevar el precio de los pasajes pagados por brasileños y extranjeros desde Brasil.
“No podemos pensar en precios por encima de la incomodidad de los usuarios. Si fuera así vamos a viajar a pie”, replicó el ministro a periodistas a la salida de un encuentro con las empresas aéreas organizadas en el Sindicato.
Jobim argumentó que la redistribución de los asientos forma parte del “espacio vital de los pasajeros” y que la incomodidad la sufren “todos los brasileños, los altos y los bajos”.
Un magistrado del Supremo Tribunal Federal, Carlos Brito, por ejemplo no logra trabajar durante los vuelos por la falta de espacio para abrir su computador personal argumentó Jobim.
Por su parte Zuanazzi, argumentó que sólo cinco por ciento de los brasileños no están cómodos, según un estudio de la ANAC levantado en las 27 capitales de la federación.
“Pero aunque sea para una minoría tenemos que dar espacios, por lo menos poltronas especiales”, dijo el funcionario sobre la idea en la que están trabajando desde hace dos años.
La propuesta de ANAC es disponer de esas poltronas por ejemplo para los altos y los minusválidos, lo que no debería implicar un aumento de costos, pero no modificar la distancia entre “todos” los asientos, como demanda el ministro.
“Es posible hacer una adaptación de la realidad de nuestros brasileños sin que eso implique un aumento de los costos”, dijo el funcionario.
Las empresas afiliadas al Sindicato presentaron a Jobim varias demandas.
La principal es que sea mantenido en 44 el número de despegues y aterrizajes en el aeropuerto de Congonhas y no en 33 como fue establecido por el Consejo de Aviación Civil en un esfuerzo por descongestionar el principal terminal del país.
Las empresas también rechazaron una orden del gobierno de limitar el uso de Congonhas a vuelos con menos de dos horas de duración, directos y sin escalas que sacó de ese terminal 151 vuelos, la cuarta parte del movimiento diario.
Las empresas piden que la limitación sea mudada a 1.500 kilómetros de distancia por viaje.
Los constantes retrasos de vuelos, congestión de aeropuertos, huelgas de controladores y serias fallas de radares y sistemas de control de vuelos han sucedido de manera frecuente en Brasil desde hace un año.
El 29 de septiembre pasado un Boieng de la aerolínea Gol cayó en medio de la Amazonía en el que murieron sus 154 ocupantes.
El 17 de julio pasado un Airbus de TAM se estrelló en los alrededores del aeropuerto paulista de Congonhas y dejó cerca de 200 muertos, incluidas varias personas en tierra
http://www.anac.gov.br/
http://www.bndes.gov.br/espanol/noticias/not107_06.asp







